Introducción al TDAH.

Trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es un trastorno del neurodesarrollo caracterizado por síntomas de inatención, impulsividad e hiperactividad que son incompatibles con el nivel de desarrollo del niño.

Para llegar al diagnóstico, los comportamientos y las dificultades asociadas al TDAH deben interferir significativamente en el funcionamiento del individuo. En este sentido, el TDAH está asociado con una gran variedad de problemas incluyendo bajo rendimiento académico, dificultad en las relaciones interpersonales y, más adelante en vida, problemas de empleo.

Criterios de diagnóstico

Hay dos criterios de diagnóstico de uso común, la 5ª edición del Diagnóstico y manual Estadístico de trastornos Mentales (DSM-5) y la 10ª revisión de la Clasificación de Estadística Internacional de enfermedades y problemas de salud relacionados (CIE-10). Estos criterios difieren en su clasificación de TDAH. Ambos, el DSM-5 y CIE-10, fueron desarrollados como una guía para profesionales de la salud mental pero no como un algoritmo específico.

Los criterios de DSM-5, definidos por la American Psychiatric Association (2013), incluyen tres subtipos de TDAH: síntoma de desatención predominante, hiperactivo/impulsivo predominante, y combinado. Según los criterios del DSM-5, seis (o más) síntomas de cada subtipo se requieren para diagnosticar a un paciente en etapa infantil, mientras que para adolescentes mayores y adultos (mayores de 17 años), se requiere al menos la presencia de cinco síntomas. Los síntomas deben haber persistido durante al menos seis meses, con una severidad que provoque una incompatibilidad con el nivel de desarrollo del niño y habiendo causado dificultades en las actividades sociales y académicas/profesionales. Estos criterios son ampliamente utilizados y se evalúan mediante las siguientes pruebas: el SNAP-IV (Swanson, 1992), BAARS-IV (Barkley, 2011), TDAH valorar escala-IV (DuPaul et al, 1998) y Kiddie-Sads-actualidad y vida Version (K-SADS-PL; Kaufman et al., 1996). El DSM-5 no permite diagnosticar a pacientes de menos de 12 años.

Los criterios de la CIE-10, definidos por la Organización Mundial de la salud (1992), se refieren al TDAH como “trastorno hipercinético”. Los síntomas siguen siendo los mismos que en el DSM-5, sin embargo, los nueve síntomas relacionados con la hiperactividad/impulsividad considerados en el DSM-5 se dividen en dos partes constituyentes: cinco síntomas se refieren a la hiperactividad y los otros cuatro se refieren a la impulsividad. Además, la CIE-10 no describe diferentes subtipos del trastorno. Según los criterios de la CIE-10, los niños deben presentar al menos seis síntomas de inatención, tres de hiperactividad y uno de impulsividad, para ser diagnosticados de trastorno hipercinético. Sin embargo, el número de síntomas necesarios para realizar un diagnóstico no es dependiente de la edad en el caso de la CIE-10. Igual que el DSM-5, la CIE-10 requiere que estos síntomas hayan estado presentes durante al menos seis meses en un grado incompatible con el nivel de desarrollo típico de esa edad, además de haber causado problemas en más de una situación de la vida del paciente. La CIE-10 no permite diagnosticar a pacientes menores de 7 años.

Mientras que el TDAH puede ser diagnosticado en niños menores de cinco (no hay ninguna edad mínima propuesta por los guías de diagnóstico), los síntomas pueden ser difíciles de distinguir por la variación vista en comportamientos normativos durante los años preescolares. Por lo tanto, se recomienda que los especialistas tengan cuidado cuando lleven a cabo una evaluación del TDAH en niños menores de cinco años.

 

Trastornos y problemas coexistentes

Antes de diagnosticar con TDAH, es importante aplicar un diagnóstico diferencial ya que el especialista se tiene que asegurar que los síntomas presenten no se puedan explicar mejor por otro trastorno mental (p. ej., uso de sustancias, ansiedad, depresión). Sin embargo, los niños con TDAH presentan a menudo un segundo trastorno cognitivo o de conducta; existe cierto consenso científico que hasta dos tercios de los niños con TDAH tienen una o más condiciones coexistentes. Comorbilidades comunes incluyen Trastorno oposicionista desafiante y de conducta, ansiedad y trastornos del ánimo, trastornos de TICs y trastornos del espectro autista (National Collaborating Centre for Mental Health (Great Britain), National Institute for Health and Clinical Excellence (Great Britain), British Psychological Society., & Royal College of Psychiatrists., 2009). Por lo tanto, el especialista debe distinguir entre primaria (es decir, diferencial) y condiciones secundarias (es decir, coexistentes).

Los sistemas de clasificación difieren en este criterio. El DSM-5 reconoce y permite comorbilidades, mientras que se consideran criterios de exclusión en la CIE-10. Esto contribuye a que los profesionales prefieran utilizar los criterios del DSM-5, ya que son más amplios y parecen alinearse más con la práctica clínica.

 

Referencias

  • American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and statistical manual of mental disorders (5th ed.). Arlington: American Psychiatric Association.
  • Barkley, R. A. (2011). Barkley Adult ADHD Rating Scale – IV (BAARS-IV). New York: Guildford Press.
  • DuPaul, G. J., Power, T. J., Anastopoulos, A. D., & Reid, R. (1998). ADHD Rating Scale-IV (for Children and Adolescents): Checklist, Norms, and Clinical Interpretation. New York: Guildford Press.
  • Ford, T., Goodman, R., & Meltzer, H. (2003). The British child and adolescent mental health survey 1999: the prevalence of DSM-IV disorders. Journal of the American Academy of Child and Adolescent Psychiatry, 42(10), 1203-1211.
  • Kaufman, J., Birmaher, B., Brent, D., Rao, U., Flynn, C., Moreci, P., … & Ryan, N. (1997). Schedule for affective disorders and schizophrenia for school-age children – Present and lifetime version (K-SADS-PL): Initial reliability and validity data. Journal of the American Academy of Child and Adolescent Psychiatry, 36(7), 980-988.
  • Kessler, R. C., Adler, L., Berkley, R., Biederman, J., Connors, C. K., Demler, O., … & Zaslavsky, A. M. (2006). The prevalence and correlates of adult ADHD in the United States: results from the national comorbidity survey replication. American Journal of Psychiatry, 163(4), 716-723.
  • National Collaborating Centre for Mental Health (Great Britain), National Institute for Health and Clinical Excellence (Great Britain), British Psychological Society., & Royal College of Psychiatrists. (2009). Attention deficit hyperactivity disorder : diagnosis and management of ADHD in children, young people, and adults. British Psychological Society.
  • Pliszka, S. R. (1998). Comorbidity of attention-deficit/hyperactivity disorder with psychiatric disorder: an overview. Journal of Clinical Psychiatry, 59(suppl.7), 50-58.
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